Érase una vez un diario, Mainichi, el 4to en tiraje en Japón (yo se: se presta para la patanada, pero así hablamos en el suc-mundu periodístico-periodiquero) que en su edición en inglés decidió poner una columna de "noticias humorísticas" que, en algún momento decidió alimentar el humor y las notas curiosas con simples y llanas mentiras.
Esta columna se llamaba WaiWai y, al ser una de las pocas fuentes en inglés de la prensa japonesa, se convirtió con el tiempo en una referencia obligada para el periodismo internacional, a la hora de tomar algun cable noticioso del Japón.
Todo iba bien (excepto, claro, que por años los occidentales creyeron que en Japón ocurrían cosas fantásticas) hasta que en algún momento un japonés en el exterior se dio cuenta que la firma del diario Mainichi en las notas ficticias de WaiWai eran tomadas en el extranjero como veraces. El comedido se quejó en su país y ahí comenzó la debacle: lectores y anunciantes rechazaron a la columna WaiWai y el diario se vio obligado a retirarla de la edición en inglés de su diario, amén de despedir a los responsables.
Con eso, los occidentales se quedarán con las aburridas notas de la vida real y los japoneses podrán dormir tranquilos, sabiendo que el resto del mundo no se va a asombrar de ocurrencias tales como: Restaurantes donde se come y violan animales, japonesas sexualmente fáciles o un país donde todo el mundo tiene una muñeca hinchable.
Un video de WaiWai
La historia completa la leí en este enlace.
En cambio en este otro, me enteré de la historia que se inventaron con un pequeño país de extremo-occidente: Ecuador.
Resulta que en un día feliz apareció esta noticia -ficticia- en la columna WaiWai:
In Ecuador, Japanese can, according to the men’s weekly, hunt for children in a different manner as they are armed with a rifle and permitted to track down a youth let loose in the jungle. About 10 Japanese have so far taken part in the tours, with only three getting a shot off at their target and no fatalities reported.
Puse estas palabras en el traductor de inglés a japonés y salieron caracteres rarísimos. Luego puse los caracteres rarísimos en traducción al español y salió algo así:
En Ecuador, según un semanario para hombres, los japoneses pueden cazar niños en distintas formas: van armados con un rifle y se les permite perseguir a infantes que han sido abandonados en la jungla. Aproximadamente 10 japoneses han formado parte de estos tours, y solo 3 han logrado disparar a sus objetivos y no se ha reportado accidentes mortales (en los turistas).
No se cómo lo toman los ecuatorianos cuando una potencia se imagina cosas absurdas sobre el país, pero normalmente a mí me da gracia. Como cuando Bender y cientos de robots van a una fiesta en las islas Galápagos en Futurama.
Pero no es lo mismo una referencia errada en una comedia como Full House o como I dream of Gennie, pero si aparece una noticia, aparentemente seria, en una columna de un periódico, aparentemente serio, las cosas cambian.
Parece que nadie hasta ahora se ha enterado de esa nota de prensa -falsa-, pero el primero en protestar desde Ecuador fue nada menos que un japonés residente en este país. Su preocupación era apenas lógica: si mañana esa nota aparece como "verídica" en Ecuador, algún lunático la podría tomar en serio y tal vez se le ocurriría buscar venganza con el primer japonés que encuentre.
Este es el post que reproduce la queja del japonés.
Yo tampoco pude leer: ha estado en japonés!
El japonés que nos visita ha dicho que su vida fue ha puesto en peligro por la ligereza periodística del diario Mainichi. Ha recibido comentarios que lo califican de tremendista, pero él basa sus preocupaciones en el alto índice de violencia que encuentra en nuestro país, ilustrándolo con un link al diario Extra.
Pintoresca historia para comentar varios temas de actualidad, como la prohibición a los policías a facilitar el acceso a la morgue y a los accidentes a los periodistas de crónica roja, la percepción internacional sobre la inseguridad en Ecuador o, simplemente, lo parroquiano de nuestra percepción: nosotros viéndonos el pupo mientras en la blogósfera internacional se arma el bateroyal con nuestro nombre en medio.
Y en qué terminó la queja del japonés? La historia se explica en detalle en GlobalVoicesOnLine. Por lo pronto, el cierre de WaiWai traerá cola y, de aquí a algunos años, será un caso de estudio en algunas facultades de comunicación social.






2 comments:
jaja, si que se encuentran y se publican huevadas no? Ya me imagino a Jonathan Carrera o al cholito Delgado haciendo la "investigación periodística" sobre el caso, buen post.
por eso me gusta "the onion"
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